Ante el ataque israelí a la Universidad Libanesa

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Desde la Asociación de Docentes de la Universidad de la República expresamos nuestra profunda preocupación ante los recientes ataques de Israel en territorio libanés, en los que fueron asesinados cientos de personas, incluyendo al decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Libanesa, Hussein Bazzi, y el profesor Murtada Srour, de la misma institución.

Aprovechado el foco mediático en la guerra causada por los ataques a Irán y su población por parte de Israel y Estados Unidos, Israel aplica en el Líbano la misma lógica y plan utilizados, hasta el día de hoy, en el genocidio en Gaza: la tierra arrasada, mediante el vaciamiento de población de una parte sustantiva del sur del Líbano y el ataque sistemático a escuelas, hospitales y personal de salud, periodistas, universidades y la destrucción de sitios arqueológicos. Desde el inicio de los ataques israelíes el 2 de marzo, dichas atrocidades han provocado la muerte de más de 2100 personas, más de 7000 heridos y el desplazamiento de más de 1.000.000 de personas, de acuerdo a cifras del Ministerio de salud del Líbano. Las declaraciones públicas de los gobernantes de Israel son claras: pretenden ocupar ese territorio o, al menos, impedir que sus habitantes legítimos regresen a él.

Desde el inicio de la guerra, las instituciones académicas del Líbano e Irán han sido blanco de ataques, siguiendo un patrón de destrucción que ya se vio en el genocidio perpetrado en la franja de Gaza: en el caso iraní, han atacado más de 20 instalaciones de salud (según la OMS), cientos de escuelas (entre ellas, la que costó la vida a más de 165 niñas) y el Instituto Pasteur de Teherán.

Los reiterados ataques de Israel contra sus vecinos se producen en la más absoluta impunidad. Se impone cumplir con la obligación internacional de adoptar medidas más vigorosas que obliguen al cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Las repercusiones de nuestra tolerancia ante la violencia de Israel y Estados Unidos se derraman, alcanzando también a nuestro continente, como demuestran las acciones contra Venezuela y Cuba, el asesinato extrajudicial de más de 145 personas en el Caribe y el Pacífico, así como otras formas de intervencionismo que hemos visto en Brasil, Honduras, Ecuador y Argentina. Nuestra tolerancia, a su vez, continúa permitiendo nuevas y atroces formas de perpetuar el genocidio palestino, como la ley recientemente aprobada por el parlamento israelí que impone, bajo tribunales militares, la pena de muerte a presos palestinos.

La pasividad de muchos gobiernos y la demora con que la sociedad internacional respondió a la aceleración del genocidio israelí contra el pueblo palestino no deben repetirse ante la agresión actual contra otro pueblo vecino. El silencio o las declaraciones genéricas a favor de la paz no alcanzan y pueden convertirse en una forma de complicidad enmascarada tras la buena voluntad. Es por esto que instamos al demos universitario a manifestarse de forma más contundente en defensa del derecho internacional y de la soberanía de los pueblos. Convocamos a discutir medidas vinculantes, como la ruptura de convenios marco con universidades involucradas en el genocidio del pueblo palestino y en los ataques ilegales contra naciones soberanas.

Finalmente, recordamos que en mayo de este año se cumplen 77 años del desplazamiento forzoso del pueblo palestino, conocido como Nakba, e invitamos a participar en la marcha prevista para mediados de mayo, exigiendo justicia y retorno.

13 de abril

Comisión por Palestina de ADUR.

Consejo Federal de ADUR.